Injerto óseo · Elevación de seno
¿Te dijeron que no tienes hueso?

Habitualmente alcanza con el hueso propio. Cuándo hace falta un injerto, qué es una elevación de seno y qué alternativas existen.

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Es muy común recibir pacientes que llegan con la historia ya contada: que tienen poco o nada de hueso, y que primero hay que agrandarlo y después ver.

Esa conclusión es prematura casi siempre, porque el hueso no se evalúa en abstracto. Para saber si alcanza hay que definir antes qué tipo de rehabilitación se va a hacer, porque es la estrategia protésica la que fija cuánta libertad hay. En una corona individual de alta exigencia estética el implante puede tener una sola posición posible, y no hay margen. En una rehabilitación más extensa hay bastante más juego, porque es la prótesis la que termina de dar volumen a la cara y soporte al labio, y la posición exacta de cada implante pesa menos.

Por eso —y aunque suene al revés de lo que uno esperaría— es más frecuente necesitar injerto en un diente unitario o en pocas piezas, donde hay que mejorar contorno y altura, que en un arco completo.

Y cuando el hueso de verdad es escaso, muchas veces no hace falta agrandarlo: se puede anclar el implante en zonas donde sí lo hay. Habitualmente alcanza con el hueso propio, por poco que le hayan dicho a la persona que tenía. Los injertos y los implantes cigomáticos los reservamos para las reabsorciones más extremas.

Si a ti te dijeron eso, no significa que estuviera mal dicho. Significa que la respuesta depende de una decisión que quizás todavía no se había tomado. Y nadie puede resolverlo por teléfono ni sin imágenes actualizadas: desconfía de quien te lo asegure.

El tratamiento de implantes completo, de la evaluación a la garantía, está en implantes dentales en Clínica Brenner.

Cómo se sabe cuánto hueso hay, y cuánto falta

Con una evaluación clínica y radiográfica. En función del tipo de rehabilitación que se va a hacer se decide cuántos implantes colocar, y después se evalúan las zonas donde hay hueso disponible para ponerlos. En maxilares atróficos —con muy poco hueso— es común recurrir a zonas de anclaje remoto: puntos donde el hueso se conserva, para evitar las zonas donde falta.

Para eso casi siempre hace falta el escáner tres dimensiones, el cone beam, porque permite ver volumen y no sólo altura. Lo tomamos en la clínica, y se cobra aparte de la evaluación. Hay una excepción, que son los casos en que el hueso es tan ancho y tan alto que basta confirmar con radiografías convencionales. Y una nota contraintuitiva: hay detalles que se ven mejor en una radiografía de dos dimensiones que en un cone beam. No son técnicas que compitan — muestran cosas distintas.

Sala de radiografía dental con equipo panorámico
Profesionales de la clínica preparando un procedimiento junto a una paciente

Qué es un injerto óseo

Dicho simple, es agregar hueso al hueso que ya existe, para mejorar la cantidad —y en algunos casos la calidad— del hueso disponible para colocar el implante. Se puede ganar altura, ganar ancho, o las dos cosas.

Usamos material sintético y hueso de banco. Los injertos los realizan el Dr. Claudio Brenner y el Dr. Pedro Powditch.

Qué es una elevación de seno

Los premolares y molares superiores están, en general, en contacto muy estrecho con el seno maxilar: la cavidad que está sobre ellos, a cada lado de la nariz. Cuando esas piezas se pierden, con el tiempo también se pierde el hueso que separa la boca del seno.

En algunos casos, para poder colocar implantes en esa zona, hay que volver a agrandar ese hueso: se separa la membrana que recubre el seno, se genera un espacio, se rellena con injerto, y se espera a que ese espacio se convierta en hueso sólido que permita colocar los implantes. Eso es una elevación de seno. La realiza el Dr. Brenner.

Los injertos en el seno maxilar hay que indicarlos con mucho cuidado. Buscamos aprovechar al máximo el hueso propio de la persona y limitar este procedimiento a lo estrictamente necesario. Es un procedimiento que con frecuencia se indica más de lo necesario.

Lámpara cialítica de pabellón
Box de atención dental equipado

Qué alternativas existen cuando de verdad falta hueso

La decisión no se toma sobre el hueso, se toma sobre el plan. Primero se define dónde va el diente; en función de eso, dónde va el implante; en función de eso, si el hueso alcanza; y sólo entonces si hace falta un injerto. Además del sitio hay que mirar a la persona —qué patologías tiene, qué fármacos toma, si fuma, si aprieta los dientes— y su situación concreta.

Cuando la reabsorción del maxilar es realmente extrema existen técnicas complementarias: los injertos óseos, los implantes pterigoideos y los implantes cigomáticos, que se anclan en hueso más alejado de la boca. Cuál se usa depende de la extensión de la prótesis, de dónde está la reabsorción y de cuánta hay.

En la arcada superior sin dientes, el orden que seguimos en general es éste:

  1. Seis implantes convencionales.
  2. Si el hueso no alcanza para eso, cuatro convencionales y dos pterigoideos.
  3. Si no alcanza, cuatro convencionales y dos cigomáticos, uno a cada lado.
  4. Y si tampoco alcanza, cuatro implantes cigomáticos, dos a cada lado.

Incluso en casos que van más allá de un maxilar atrófico —cuando el maxilar ya no está, habitualmente por una resección oncológica— en algunos casos se pueden combinar implantes cigomáticos. Por poco que sea el hueso, casi siempre hay alguna opción de colocar implantes. Los implantes cigomáticos los realiza el Dr. Brenner.

Cómo es el tratamiento cuando faltan todos los dientes de una arcada: dentadura fija sobre implantes.

Cuánto se alarga el tratamiento

Depende de cuánto hueso quede.

Si queda hueso suficiente para colocar el implante, pero conviene mejorar las condiciones —por ejemplo, aumentar el grosor del hueso—, todo se hace en una misma cirugía, y el tiempo total del tratamiento no se alarga.

Si el hueso no alcanza para colocar el implante y se opta por la ruta del injerto, lo habitual es: un procedimiento para el injerto; de cuatro a seis meses después, una radiografía para ver cómo quedó; si el hueso está en condiciones, se coloca el implante; y tres meses después, la rehabilitación definitiva.

Todos estos tiempos son variables: a veces se pueden acortar y a veces se alargan.

Sillón de pabellón equipado para procedimientos
Sala de espera con sillones

La recuperación

Los cuidados son los habituales de una cirugía en la boca. Algunas molestias durante los primeros dos o tres días, que se controlan con analgésicos y antiinflamatorios, y una inflamación variable que va disminuyendo con los días. A la semana, un control de la herida y, habitualmente, el retiro de los puntos. De ahí en adelante, esperar el plazo de cicatrización que corresponda.

Qué puede fallar, y cómo se controla

Lo más temido de un injerto es que se infecte, y con eso se pierda. También puede pasar que la herida se abra y el injerto quede expuesto o se pierda. Y a veces, aunque no haya infección, la herida esté bien y todo el postoperatorio sea el adecuado, algo del injerto se reabsorbe y no se forma todo el hueso que se esperaba.

Para esto último, lo común es hacer una sobrecorrección: al momento del injerto, aumentar el hueso más de lo estrictamente necesario, contando con que una parte se va a reabsorber.

Profesional dental atendiendo a un paciente
Detalle de una profesional trabajando en el mesón del consultorio

Cuándo la respuesta honesta es que no

Hay casos en que, mirando el conjunto —el sitio, la salud de la persona, su situación—, lo mejor es no optar por un tratamiento quirúrgico, ni por injertos, ni por implantes cigomáticos, y tomar una ruta protésica convencional: una prótesis fija o una removible convencional.

Que casi siempre exista una opción de implante no significa que siempre sea la mejor. Esa conversación también es parte de la evaluación.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan

¿Es verdad que sin hueso no se pueden poner implantes?

No de esa forma tan general. El hueso no se evalúa en abstracto: cuánto se necesita depende de qué rehabilitación se vaya a hacer. Habitualmente alcanza con el hueso propio, anclando los implantes donde sí hay hueso, y los injertos se reservan para las reabsorciones más extremas.

¿De dónde sale el hueso que se injerta?

Usamos material sintético y hueso de banco.

¿El injerto duele?

Los cuidados son los de una cirugía en la boca: algunas molestias los primeros dos o tres días, que se controlan con analgésicos y antiinflamatorios, y una inflamación que va disminuyendo.

¿Cuánto tiempo hay que esperar después de un injerto?

Si el implante se puede colocar en la misma cirugía, el tratamiento no se alarga. Si primero hay que hacer el injerto, lo habitual es esperar de cuatro a seis meses antes de colocar el implante, y tres meses más para la prótesis definitiva. Son tiempos variables.

¿Qué son los implantes cigomáticos?

Implantes que se anclan en el hueso del pómulo, en vez de en el maxilar. Se usan cuando la reabsorción del maxilar superior es extrema y el hueso no alcanza para implantes convencionales.

¿Se puede hacer si fumo?

El cigarrillo es uno de los factores que comprometen la capacidad de reparación del hueso, y un consumo muy alto puede ser una contraindicación. No es una respuesta que se pueda dar en general: es parte de lo que se evalúa.

¿Necesito un escáner 3D?

Si te dijeron que te falta hueso, casi siempre sí: es lo que permite ver volumen y no sólo altura, y es con lo que se evalúan estos casos. Lo tomamos en la clínica, y se cobra aparte de la evaluación.

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Si te dijeron que no tenías hueso y quedaste con la duda, una segunda opinión con imágenes actualizadas es el camino corto. Hacemos evaluaciones de segunda opinión, y no es necesario que hayas sido paciente nuestro. La evaluación no tiene costo.

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