Para quien perdió todos los dientes de una arcada —o está por perderlos— y quiere volver a tener dientes fijos.
Esta página es para quien perdió todos los dientes de una arcada —o está por perderlos— y quiere volver a tener dientes fijos. Es, en buena medida, la especialidad de la clínica: rehabilitar a personas sin dientes, en casos de complejidad muy variada, con todos los esquemas que existen.
Cómo es un tratamiento de implantes en general —la evaluación, los plazos, la garantía— está en implantes dentales en Clínica Brenner.
Qué es una dentadura fija sobre implantes
Es una prótesis fija —que no se saca— sostenida por varios implantes. Cuántos implantes y dónde van depende de las condiciones anatómicas de cada persona y de qué rehabilitación se va a hacer.
Habitualmente se hace en personas que no tienen dientes en toda una arcada: lo más frecuente es All-on-4 en la arcada inferior y All-on-6 en la superior. Pero también se hacen cuatro arriba, seis abajo, u otras combinaciones. Todo depende del caso.
All-on-4, All-on-6 y All-on-8: cuál es la diferencia
«All-on-4» se hizo conocido como si fuera una técnica en sí misma, pero en estricto rigor es un nombre de fantasía: describe la rehabilitación de la arcada inferior sin dientes usando cuatro implantes. El número que va detrás —cuatro, seis u ocho— es la cantidad de implantes que sostienen la prótesis.
Hacemos los tres. Cuál corresponde se decide caso a caso, según el tipo de rehabilitación, la mordida, lo que la persona espera del tratamiento y otros factores que se conversan y evalúan de forma individual.
Lo que sí está establecido, y vale para cualquier esquema: la pregunta de fondo nunca es el número en abstracto, sino si la cantidad de implantes y la forma en que están distribuidos alcanzan para manejar la carga que van a recibir. Ahí no sirven las fórmulas estándar. Es el punto donde entra la experiencia de quien planifica, y la razón por la que dos personas con hallazgos parecidos pueden terminar con planes distintos.
Para quién sirve, y para quién no
En la arcada inferior, la gran mayoría de las personas son buenas candidatas, sin importar cuánto hueso hayan perdido. Incluso con una reabsorción extrema, en general hay hueso disponible, porque los implantes se colocan en la zona entre los agujeros mentonianos —la parte delantera de la mandíbula—, donde el hueso se conserva.
En la arcada superior, la gran mayoría de los casos se resuelve con seis implantes. Cuando la reabsorción está más avanzada, hay técnicas complementarias: implantes cigomáticos o pterigoideos, que se anclan en zonas de hueso más alejadas, a veces combinados con injertos óseos. El enfoque cambia de complejidad, pero el caso no se cierra.
Lo que sí puede descartar el tratamiento son factores de la persona, no del hueso. Las contraindicaciones absolutas suelen estar asociadas a condiciones médicas generales —una diabetes descompensada, por ejemplo—, a malos hábitos de higiene o a un consumo muy alto de cigarrillo. Todo eso se revisa en la cita de evaluación.
Si el plan incluye poner los dientes el mismo día de la cirugía —carga inmediata—, hay condiciones que no son negociables: hueso que permita un implante con una estabilidad inicial muy buena, porque va a cargar una prótesis mientras el hueso todavía se repara. Si hay micromovimiento, no hay oseointegración. Quien aprieta o rechina los dientes es mal candidato, y quien no va a poder cumplir los cuidados del primer mes también.
Y una pregunta que siempre hay que hacerse antes de planificar: por qué esa persona perdió los dientes en primer lugar, porque la respuesta suele seguir ahí.
Cómo es el tratamiento, paso a paso
Evaluación y coordinación
La primera cita no tiene costo e incluye una radiografía panorámica. Ahí se evalúa el caso y, si corresponde, se coordina la cirugía. Si el caso lo requiere se suma un escáner 3D, que se toma en la clínica y se cobra aparte.
La cirugía
Ese día se colocan los implantes y, según el caso, los pilares o una prótesis provisoria fija —carga inmediata—. En las rehabilitaciones de arcada completa se trabaja habitualmente con sedación consciente: la persona respira por su cuenta y responde a estímulos, pero está relajada. Trabajamos con tres médicos anestesistas, que se coordinan al fijar la hora de pabellón.
Control a la semana
Se revisa cómo viene la cicatrización, se retiran los puntos y se evalúa cómo progresa el caso en general.
Control a los tres meses
Con una radiografía nueva se confirma que el hueso se adhirió a los implantes —la oseointegración—. Nadie pasa ese tiempo sin dientes: o se hizo carga inmediata, o se confeccionó un provisorio.
La prótesis definitiva
Recién con la oseointegración confirmada empieza la rehabilitación definitiva, que habitualmente requiere dos o tres visitas. Puede ser una prótesis híbrida de metal y acrílico o de circonio, según el plan.
Los controles
De ahí en adelante, controles periódicos para asegurar que la persona esté cómoda, conforme, y que los implantes funcionen como se esperaba.
Planificamos la menor cantidad posible de sesiones: avanzamos varias etapas en una misma visita y coordinamos cada una para que rinda lo más posible. Pensando, entre otros, en quien viene de regiones.
El día de la cirugía y las semanas siguientes
El dolor y la inflamación. El procedimiento en sí es indoloro. El postoperatorio es variable: cuando pasa la anestesia hay personas que tienen algunas molestias, que van disminuyendo con los días y se manejan bien con analgésicos.
Hay algo que conviene saber de antemano, porque preocupa a mucha gente: el dolor y la inflamación siguen caminos contrarios. El primer día el dolor es el máximo y la inflamación es mínima; la inflamación va aumentando el segundo y el tercer día, y empieza a bajar desde el tercero o cuarto. Que la cara se inflame más en el segundo día que en el primero es completamente normal.
Qué se come. El primer día, dieta líquida y blanda. Desde el segundo, alimentos blandos. Durante el primer mes pedimos que la dieta siga siendo relativamente blanda: verduras cocidas, pescado, puré, sopa. Después del primer control se puede comer algo más normal, pero hasta el primer año no se recomienda comer cosas excesivamente duras.
Por qué el primer mes es el que importa. Durante el primer mes ocurre la mayor parte de la remodelación y la reparación del hueso. En ese período no hay que superar la carga máxima que el implante puede recibir, porque es lo que permite que se integre. Las primeras cuatro semanas son las críticas.
En qué se diferencia de una prótesis removible
Los implantes son fijos: no hay que sacarlos. Se sienten y se ven como dientes propios, y no se mueven, no se aflojan ni se salen de su lugar durante el uso diario — que es justamente lo que suele generar inseguridad en quienes usan una prótesis removible.
La prótesis removible sobre implantes también existe, y la indicamos poco. Y hay casos en que, mirando el conjunto de la persona, lo mejor es no operar y tomar una ruta protésica convencional, fija o removible. Esa también es una respuesta válida, y se dice en la evaluación.
Qué pide con los años
Después de instalada la prótesis definitiva vienen los controles —el primero a los tres meses; si todo está bien, el siguiente a los seis meses o al año, y nunca más allá de un año—. Con el tiempo cambian cosas, como la mordida, que son susceptibles de corregirse; para eso están.
En condiciones adecuadas —buena higiene y controles al día—, un implante debiera durar al menos diez años, que es el estándar para cualquier elemento que se implanta en el cuerpo. Habitualmente dura bastante más, pero a los diez años suele necesitar algún grado de revisión, porque cambiaron las condiciones: el hueso, la encía, la mordida.
Lo que hay que vigilar: el hueso que sostiene a un implante puede irse perdiendo de a poco, y se asocia a la tensión de las estructuras cuando la prótesis está pobremente ejecutada, a una mordida inestable y a la higiene deficiente. Cuando hay más carga de la que el sistema puede manejar, siempre el punto más débil es el que acusa el problema: si el hueso es delgado y blando, cede el hueso; si es grueso y firme, ceden las estructuras mecánicas —se sueltan tornillos, se fracturan tornillos, saltan piezas de la prótesis—.
Y las cuatro señales, que valen igual para una arcada completa que para un implante suelto:
Cualquiera de las cuatro es motivo para consultar de inmediato.
Qué se revisa en cada control y cómo se limpia en casa: cuánto dura un implante y cómo se cuida.
Cómo lo hacemos
Lo llamamos implantología consciente, y en estos casos significa algo muy concreto: entender y ajustar el tratamiento a las características de cada persona. No basta con mirar el hueso y la salud general; también cuenta la situación de quien se va a tratar, y a veces eso obliga a ajustar la cantidad de implantes, cómo se distribuyen o el material de la prótesis final, para que el tratamiento cumpla con todo lo que se esperaba de él.
La cirugía la realizan el Dr. Claudio Brenner y el Dr. Pedro Powditch; los implantes cigomáticos, el Dr. Brenner. La prótesis la hacen especialistas en rehabilitación: los doctores Matías Arrieta, Ricardo Soriano, Sergio Fernández y María Fernanda Amenábar. Conoce al equipo.
La garantía
Tres años desde el término del tratamiento. El primer año cubre honorarios, insumos, laboratorio y pabellón; el segundo y el tercero, los honorarios del profesional. Las condiciones están escritas y publicadas: garantía a nuestros pacientes.
Lo que más nos preguntan
¿Cuál es la diferencia entre All-on-4 y All-on-6?
La cantidad de implantes que sostienen la prótesis: cuatro o seis. Lo más frecuente es All-on-4 en la arcada inferior y All-on-6 en la superior, pero depende del caso. Hacemos los dos, y también All-on-8.
¿Duele?
El procedimiento en sí es indoloro: se hace con anestesia local y, en las arcadas completas, con sedación consciente. El postoperatorio es variable; las molestias van disminuyendo con los días y se manejan bien con analgésicos.
¿Es normal que la inflamación aumente después de la cirugía?
Sí. El dolor es máximo el primer día y la inflamación es mínima; la inflamación sube el segundo y el tercer día, y empieza a bajar desde el tercero o cuarto. Siguen patrones contrarios, y es completamente normal.
Si me hacen carga inmediata, ¿puedo comer de todo al tiro?
No. La primera semana se indica dieta blanda, y durante el primer mes hay que cuidarse de comer cosas duras: en ese período ocurre la mayor parte de la reparación del hueso, y no se debe superar la carga máxima del implante para que se integre.
¿Me voy a quedar sin dientes en algún momento del tratamiento?
No. Según el caso se instala una prótesis provisoria fija el mismo día de la cirugía, o se confecciona un provisorio por la vía convencional.
¿Sirve si me dijeron que no tengo hueso?
En la arcada inferior, la gran mayoría de las personas son buenas candidatas sin importar cuánto hueso hayan perdido. En la superior, la mayoría se resuelve con seis implantes, y cuando la reabsorción es mayor existen técnicas complementarias. Hace falta verlo con imágenes.
¿Cuánto dura?
En condiciones adecuadas —buena higiene y controles al día—, al menos diez años, y habitualmente bastante más. A los diez años suele necesitar algún grado de revisión.
¿Hay garantía?
Sí, tres años, con las condiciones publicadas en garantía a nuestros pacientes.
Agenda tu evaluación
La evaluación no tiene costo. Si tienes radiografías o un escáner reciente, tráelos.
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